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Hazlo sin prisas y líbrate de tensiones

Me llama el jefe de redacción de una revista femenina: “¿Podrías escribir un artículo sobre el sexo lento?”. Y es que desde que me dio por recopilar las fantasías sexuales que tenemos los humanos de este país, todo dios me pide que hable del temita.

Escribo estupideces para chicas, que lo sepáis

Yo también escribo chick-lit, y ya va siendo hora de dejar de justificarnos por ello.

Como la seda

El título de este post es la razón por la que no he escrito nada en el blog desde hace algo más de un año. Se trata de la primera novela que publico y que saldrá a la calle dentro de unos días. Sé que no es excusa para otros escritores que, con capacidad productiva más febril que la mía, cuidan sus blogs en vez de dejarlos abandonados como he hecho yo. Pero en mi caso, es lo que hay. ¿De qué va Como la seda ? Mi editora Raquel, de Temas de Hoy, pensó en la frase que figura en la portada: UNA NOVELA SOBRE MUJERES QUE SIEMPRE ESCUCHAN Y HOMBRES QUE NUNCA REACCIONAN Por la reacción de las mujeres que lo ven, parece que tenía razón, enseguida se sienten identificadas. Pero para aquellas que quieran saber algo más, os invito a visitar el blog http://comolaseda.blogspot.com/ Hasta la próxima http://www.amazon.es/Como-seda-Sonsoles-Fuentes-ebook/dp/B01BGLKDZS/

Sexo, juguetes y polémica

Con motivo de la publicación en este mes de septiembre de Mujeres, juguetes y confidencias , apareció un artículo en El País Semanal hará un par de semanas, en el que la autora, Eva Moreno, explica de qué va el libro. Me lo sé bien porque he tenido el placer de colaborar en esas páginas. El caso es que a la vuelta de las vacaciones me da por echar un vistazo para ver la repercusión que ha tenido y ésta ha sido la de siempre. El autor de un blog que se confiesa creyente católico ha saltado enseguida con los comentarios que Eva escucha desde que montó su tienda erótica, comentarios de gente que pretende hacer clasificaciones entre el sexo normal y el que no lo es, y en lo que a juguetes eróticos se refiere, entre el sexo natural y el artificial. Es algo que me da risa, como si en el comportamiento humano quedara algo de naturalidad. Los que no quieren artificios deberían comenzar por quedarse como sus madres los trajeron al mundo y vivir en países donde no necesiten más que la propia...

Va a ser que soy rarita por no fantasear con el sexo lésbico

Quien habla de normalidad en el sexo siempre se equivoca. ¿Qué pasa si la fantasía sexual más recurrente de las mujeres no es la mía?

Fantasía o pesadilla

¡Qué cosas tiene la mente humana!Durante más de tres años he recibido las respuestas de hombres y mujeres anónimos que contaban sus fantasías y también sus "actividades eróticas", y, salvo algunas vivencias traumáticas, la mayor parte de lo que contaban tenía un efecto más que positivo en la libido de quienes las leemos. "¿Cómo estáis?", nos preguntó Andreu Buenafuente en su programa al saber que llevábamos tanto tiempo liadas con este estudio. "Pues muy bien", le dijimos. Y no mentimos. Cada cual puede hacer suyas las fantasías de otros, dejar que formen parten de su imaginario erótico, porque hemos bebido de las mismas fuentes culturales para elaborarlo, e identificarse es muy fácil. Sin embargo, me he dado cuenta de que eso suele suceder cuando las personas que desvelan sus secretos íntimos son anónimas, de lo contrario tales confesiones pueden tener un efecto inhibidor. ¿No os ha pasado nunca? Una pareja de amigos, a quienes apreciáis, se ded...

Madurar para renacer

Una semana después de que me invitaran al programa de Antena 3 Espejo Público , veo y escucho en el mismo espacio a otro entrevistado, Diego Armario López, periodista y autor de La segunda virginidad , quien recoge en esta obra conclusiones muy similares, por no decir idénticas a las obtenidas en Dímelo al oído y Lo que de verdad nos pone. A pesar de su título, el libro de Diego Armario no se refiere a esa espantosa moda, que está haciendo furor en Estados Unidos, de dejar de pegar polvos con el novio meses y hasta un año antes de la boda, para vivir con más ganas la luna de miel. Por ahora, semejante estupidez no ha alcanzado a las parejas españolas, aunque me espero cualquier cosa. No, su libro habla de esas mujeres que pasados los cuarenta, o incluso en torno a la menopausia, saben lo que quieren en la vida, o al menos, lo que no quieren. Mujeres que se han librado de tabúes y de una educación represora, cuyos hijos han crecido y han dejado de depender de los cuidados maternos, muj...