Ir al contenido principal

Él tiene una ex: la tortura de las segundas esposas

Este artículo fue escrito para la revista Woman después de la publicación de Él está divorciado. Unos años después escribí la novela Como la seda (publicada por Temas de Hoy), cuya protagonista se enfrenta a una situación similar a las que se describen en estas líneas. Bueno, más complicada. En realidad, la historia de Gloria es rayana a un thriller. Por último, la editorial Océano publicó mi libro Segundas esposas.
artículo Él tiene una ex La tortura de las segundas esposas


Él tiene una ex: la tortura de las segundas esposas

Las cosas como son. Las hay amables, cordiales, simpáticas, y hasta dispuestas a entablar amistad con la nueva consorte, pero ni a Sandra, ni a Araceli, ni a Elvira les ha tocado una de estas. Para ellas, emparejarse con un hombre separado supone sortear como buenamente pueden las muchas zancadillas que colocan a su paso una ex mujer que todavía no ha superado emocionalmente el divorcio.

La primera inició la convivencia con su pareja hace tres años, y su compañero todavía recibe llamadas de su ex sugiriéndole que pasen juntos las próximas vacaciones: «Creo que los niños estarán encantados si nos vamos los cuatro a Segovia». Los cuatro, o sea, sin Sandra.

Por suerte, él se toma a risa tan descabelladas propuestas y se limita a contestar: «No, me parece que no es buena idea». Y qué decir de los niños, si son un encanto.

No es esa la situación de Araceli, que ve cómo entran en su casa dos muchachitas, una en la pubertad y otra en la adolescencia, dispuestas a amargarle el fin de semana utilizando consignas maternas. ¡Qué bonito el sofá blanco nuevo! Perfecto lugar donde sentarse a comer un plato de macarrones con tomate.

Pero también podemos encontrarnos con circunstancias como la de Elvira. La ex mujer de su marido y éste se llevan muy bien. Tanto que se llaman con frecuencia —con demasiada frecuencia— para comentar cualquier asunto cotidiano, aunque casi nunca esté relacionado con el niño de ambos. Elvira no entiende por qué su pareja tiene que solucionar cualquier problema, por nimio que sea, de una mujer con la que aún parece mantener vínculos de dependencia. ¡Ni que fuera su padre! ¿Tan difícil es escribir un currículum? ¿Nadie más que él puede colocarle la persiana? ¿Por qué tiene que pasar la noche en aquel piso, cuidando del niño, cuando ella sale? ¿No puede traerse al crío a casa? Sólo falta pedirle que le acompañe a la visita anual al ginecólogo (mejor no demos ideas, por si acaso).

Sin embargo, la situación más triste es la de Perla. Ante las amenazas de marcharse con el niño fuera del país si se divorcian, ¡su novio ha vuelto con la ex! Él le jura que la quiere, le ruega que le espere, que solo ha regresado al hogar conyugal para ver crecer a su hijo y llevarle al colegio. Pero ella, aunque está “tontamente enamorada”, según confiesa, sabe que tiene que seguir adelante con su propia vida.

Estas son unas cuantas pinceladas de las dificultades con las que puede encontrarse quien se compromete con un separado. ¿Las claves para vencerlas? Aquí tienes unas cuantas.

Claves para vencer los obstáculos de los segundos matrimonios:

➤Muuuucha paciencia. Este no es un camino lineal. Te encontrarás con avances y retrocesos. Si tu compañero tuvo hijos con esa mujer es posible que se sienta muy presionado. El bienestar de sus vástagos es responsabilidad suya y su ex puede utilizarlos como armas de ataque.

➤Vigila tu autoestima. Puedes llegar a aburrirte de escuchar comparaciones, y siempre existe alguna “amiga” de la antigua pareja que no tendrá más entretenimiento que hablarte de ella. Las segundas mujeres suelen sentir muchas inseguridades, pero la mayoría de las veces se tratan de temores infundados.

➤No te atormentes preguntándote si te eligió por ser calcada a su ex o por parecer justamente lo opuesto. Todos tenemos lo que los psicólogos llaman el mapa del amor, un patrón del tipo de persona que nos atrae por reunir un conjunto de cualidades —y también defectos— que nos enamoran. Este modelo se forma desde la infancia y puede modificarse en función de nuestra trayectoria vital. Una ruptura sentimental, por ejemplo, puede introducir variantes en nuestro mapa del amor, y conducirnos en busca de alguien opuesto a nuestro ex. Si este mapa no ha cambiado es muy posible que la actual pareja se parezca a la anterior.

➤Pon freno a la presión social. A pesar de que el porcentaje de rupturas crece a un ritmo tres veces superior que el de las bodas, todavía quedan muchas personas que dudan de las personas separadas por el simple hecho de serlo, y creen que si la ex le dejó “sus motivos tendría”. Algunas mujeres se dejan llevar por esta corriente y pierden la oportunidad de vivir una historia de amor gratificante.

➤Busca el consenso con tu compañero. Las habilidades comunicativas son primordiales en estos casos. Es necesario que expreses tus sentimientos con claridad y que estés dispuesta a escuchar los de él con actitud empática. A partir de aquí podemos averiguar cuáles son los límites que vamos a marcar y las concesiones que podemos hacer. Se trata, por tanto, de una negociación.

➤Delimita problemas. Mantente al margen de conflictos que existan entre los ex cónyuges cuando no repercuten en vuestra relación de pareja o en vuestros proyectos. Él es una persona adulta que tiene que saber arreglar los desperfectos de la ruptura y, desde luego, tú no has llegado a su vida para convertirte en su salvadora.

➤Reforzad vuestra relación. Si él mantiene aún algún tipo de dependencia con su ex (que no es lo mismo que el enamoramiento), puede que vuestro vínculo tenga síntomas de debilidad. No se trata de forzarle a cambiar, a obligarle a hacer nada, porque puede ofrecer resistencia, sino de explicarle cuáles son tus necesidades, que te gustaría que pasarais más tiempo juntos, por ejemplo. Hazle comprender que valoras su esfuerzo por mantener a dos familias, pero que necesitas que te preste más atención y sentirte segura de que tú eres una prioridad ante su ex.

Y, sobre todo, si él vale la pena y te encuentras ante una situación drástica como la de Perla, no tires la toalla por una ex mujer empeñada en haceros la vida imposible. Bueno, la decisión es tuya, evidentemente. Pero recuerda que el mercado sentimental actual está mal, pero que muy mal. Ante este panorama, ¿crees que hay algo mejor que un hombre separado que haya aprendido de la experiencia?

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿De quién nos enamoramos?

Mi madre me dijo una vez que estaba muy enamorada de Gregory Peck. Y se casó con mi padre.

Las mujeres también echan sus canitas al aire

¿Por qué son infieles las mujeres? ¿Ya no aman a sus maridos? ¿Pueden separar amor y sexo? ¿Qué consecuencias tiene la infidelidad? ¿Hay que confesar el engaño? Con motivo de la publicación en Amazon de Chicas malas. Cuando las infieles son ellas(edición electrónica), rescato este artículo que escribí para la revista Sexologies.

La irresistible atracción de los malos

Ella no pudo resistirse, no porque ellos usaran la fuerza o porque fuese presa del terror, qué va. Aquellos tipos estaban tan buenorros, que para cualquier mujer eran de un atractivo irresistible.