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El Papa y 'Dímelo al oído' llegan a Brasil

Erre que erre, siempre con lo mismo, el jefe supremo de la Iglesia Católica visita Brasil para pedir castidad, entre otras asuntos. Que manía tienen los de tradición judeo-cristiana a todo lo que da gustito, y cuánto valor le encuentran al sacrificio y el sufrimiento.

Afortunada y jocosamente se ha producido una coincidencia: Ediouro Publicações acaba de poner en el mercado la edición brasileña de Dímelo al oído. Las mujeres cuentan sus fantasías sexuales. Aunque por el título que le han dado al libro parece otro: Mulheres Confessam. Só o anonimato da Internet poderia permitir tanta sinceridade.

El primer testimonio que aparece en la obra se llama En la iglesia, y pertenece a una mujer de 47 años: "Mi fantasías [...] tiene lugar en la catedral de mi ciudad, en verano, rodeada de las imágenes que me hicieron adorar cuando era pequeña en el colegio, con un hombre de color con un miembro enorme..." En definitiva, un entorno relacionado con la represión y, por ese motivo, resulta mucho más transgresora que si perteneciera a la imaginación de una mujer para la que la sexualidad no tiene un valor pecaminoso.

Los responsables de las editoriales saben que muchas mujeres no se atreven a leer un libro en el metro o en el autobús con una portada atrevida o un título provocativo, y creo que ese es uno de los posibles motivos que han originado el cambio y la desaparición, sobre todo, del concepto “fantasía sexual” en esta edición. Sí, señoras, a pesar de las obscenidades que nuestras mentes calenturientas imaginan —y qué ricas y saludables son—, la sociedad nos exige que nos mostremos recatadas. Con tanto tabú que derribar y con el Papa exigiendo que no escuchemos nuestros impulsos naturales, me temo que psicólogos y terapeutas tienen trabajo para rato. Espero que el libro les ofrezca un poco de ayuda.

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