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Papá también existe

Nadie te pide que seas el padre perfecto, el mejor padre es el que está ahí.
Madres trabajadoras: cuando los padres se implican en la crianza

Madres trabajadoras: Cuando papá también existe

Así lo contaba una de mis colegas: 

«"Si vuestra pareja va a estar estorbando durante la baja paternal, más vale que se vaya a trabajar". Este es el indignante comentario salido de la boca de una matrona durante la clase de educación maternal de hoy. Y se ha quedado tan ancha mientras la mayoría de las futuras mamás le reían la gracia. Yo no. A mí no me ha parecido que dar por sentado que un hombre es un inútil como padre por defecto tuviera nada de chistoso Es más, lo he encontrado injusto, sexista y tremendamente ofensivo. Lo he dicho y lo repetiré hasta la extenuación: el embarazo, el parto y la crianza es cosa de dos. Los papás no son niñeras, ni "ayudan" a las mamás, ni son los recaderos o las señoras de la limpieza del hogar mientras dura la baja. Los papás tienen el mismo derecho a estar. Tienen instinto. Y saben cuidar de sus hijos. Pueden. Deben. Aunque no paran o den el pecho. Así que, a ver si empezamos a educarnos un poquito más y dejamos de verlos como actores secundarios, porque no». 

No es un comentario de hace treinta años, ni de diez. Lo escribió la semana pasada en su perfil de Facebook. 

El poeta estadounidense Robert Bly, que desde hace dos décadas se ha convertido en la inspiración de los «grupos de hombres» que buscan una nueva masculinidad, considera que la ausencia del padre ha generado en el hombre este sentimiento de pérdida de su propia identidad: «Con el trabajo y la “revolución informática” se empezó a desintegrar el lazo entre padres e hijos. Si el padre sólo pasa en el hogar un par de horas cada tarde, los valores de la mujer, maravillosos como son, serán los únicos valores domésticos. Se podría decir que hoy por hoy el padre pierde a su hijo a los cinco minutos de su nacimiento». 

Para la psicóloga Gemma Salamanca «el acercamiento del padre al hijo es positivo para ambos: el hijo necesita de la presencia del padre, pero este también descubrirá cosas de la relación con su hijo que desconocía y una parte de sí mismo que permanecía escondida».

Quedan pocos días para la llegada de las vacaciones escolares, y, señores que se refugian en sus cuevas, hagan el favor de salir que se necesitan refuerzos. 

El hombre que asume su paternidad consigue que todos los miembros de la familia salgan ganando. ¿Cómo? Así lo indican los terapeutas familiares: 

Libera a la madre del peso que conlleva la crianza de un hijo bajo su absoluta responsabilidad y puede disponer de tiempo para no abandonar sus ambiciones profesionales. 

El vínculo exclusivo madre-hijo se rompe con la integración del padre en el núcleo familiar. 

Si la madre renunció al trabajo para dedicarse a la crianza (o la invitaron a marcharse con una bonita carta de despido), el padre conecta al hijo con el mundo exterior y permite que el pequeño no tenga miedo de lo que existe «más allá de su hogar». 

El padre descubre que su vida profesional no es lo único que lo define como varón, que existen otras facetas en su vida, fundamentales para mantener su equilibrio emocional. 

La niña que mantiene una estrecha relación con su progenitor no temerá al sexo opuesto cuando alcance la edad adolescente. El afecto que recibe de un padre protector garantizará una exitosa vida sentimental en su futuro. (Por cierto, que sobre este asunto estoy preparando otro post). 

El niño varón que tiene un padre cercano y accesible se mantiene en contacto con su identidad masculina y no ve a su propio sexo como algo oscuro y extraño. 

La relación de pareja no se ve tan afectada por la llegada del bebé. Padre y madre trabajan estrechamente, ambos disfrutan de sus hijos y nadie se siente excluido. 

El padre tiene la oportunidad de descubrir que la paternidad es una experiencia gratificante, quizá mucho mayor que su trabajo. 

Volveré a publicar sobre los papás que se implican en las tareas de crianza más adelante. Y, ahora, permíteme que te presente este libro sobre las mamás trabajadoras: 

descargar libro Soy madre trabajo y me siento culpable de Sonsoles Fuentes

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