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Regalo de Reyes

Hace casi un año, la revista Psycologies me invitó a escribir unas líneas sobre lo que me excita. Ahora que se acaba la Navidad, quiero colgar el texto como post-regalo de Reyes Magos para mi pareja.

Ahí va:

“Me excitan los placeres cotidianos y domésticos. Esos pequeños ritos que me unen a él, un lenguaje que sólo para nosotros tiene sentido, guiños que los demás no comprenden. Las fragancias que se escapan cuando asoma la mañana, al abrir la puerta del baño después de su ducha, alcanzan mi cama y se cuelan dentro de mí, como un ladrón de alcobas, hasta despertar mis pezones. Escucho sus pies descalzos que se aproximan, el crujir de las ropas, el suave deslizarse por sus piernas, sus brazos, su espalda. Siento su peso en el colchón, al apoyar las manos para besarme la mejilla. Un leve giro de cabeza, y mi pelo enmarañado cae a un lado. Con el rostro hundido en la almohada y la certeza de su mirada en la curva de mi cuello, espero sus labios que dibujan en el hueco un rosario de besos diminutos antes de abandonarme a la soledad que exijo para escribir estas líneas. Y otras como éstas. El deseo alimentado por la espera en mi refugio, hasta escuchar la caricia de la llave en la cerradura a las tres de la tarde, el sonido que todavía me estremece como aquel primer día, desde hace ocho años”.

Comentarios

  1. He sabido de ti al leer en La Vanguardia de hoy la presentación de tu libro "Inteligencia sexual"

    Respecto al problema de la crisis, quiero decirte, que una de las soluciones para España, y para todos los demás países con sus características, para que se arregle la economía sería que el gobierno sacara el dinero de los ricos como el rey y su familia, los aristócratas, los Alberto, los Botín, las Koplowitz, Amancio Prada, Rafael Nadal, Julio Iglesias, Ronaldo y otros como él, la duquesa de Alba, Ruiz Mateos, José Manuel Lara, Isidre Fainé, los políticos ricos que los hay, los cardenales, los obispos, los sacerdotes con todos los millones que les dan, etc. Y me dejo los que tú debes saber más que yo. ¿Lo hará? No lo hará porque el gobierno está al servicio de los ricos y poderosos. Por lo que esta crisis, como la anterior, como todas, la tienen que pagar los pobres. Solamente está por ver si los pobres aceptan el agravio que es solucionar la crisis en contra de ellos. Si no lo aceptan, ya sabemos que habrá revueltas y violencias, como ya sabemos que otras veces ha pasado. En tus manos también está el que no se digan mentiras y falsedades -que se dicen muchas- y atenerse a la realidad. ¿Cuándo decimos que todos somos iguales ante la ley, es esto verdad? No lo es. Esto es una ilusión, una mentira, pues no somos verdaderos, vivimos del engaño para sacar favores y beneficios. ¿Te das cuenta dónde estamos? Cuantas más mentiras y falsedades, más irritabilidad, más odio e ira contra los ricos y poderosos.
     
    Te envío este texto sobre la violencia, por si te interesa y lo quieres leer. Si quieres comentar algo, alguna cosa, de acuerdo.
    Con afecto y con cariño.
    La no-violencia se ha pregonado una y otra vez en política, en religión y por diferentes líderes. La no-violencia no es un hecho, tan sólo es una idea, una teoría, un montón de palabras; el hecho real es que somos violentos, es un hecho, es ‘lo que es’. Pero no somos capaces de comprender ‘lo que es’ y por eso, inventamos esa tontería que llamamos la no-violencia, lo cual genera un conflicto entre ‘lo que es’ y ‘lo que debería ser’. Mientras persigamos la no-violencia estaremos sembrando la semilla de la violencia; es algo tan obvio. Así pues, ¿podemos mirar juntos ‘lo que es’ sin evadirnos, sin ningún ideal, sin reprimirlo o escapar de ‘lo que es’?
    Existen diferentes formas de violencia. ¿Debemos investigar cada tipo de violencia o abarcar toda la estructura de la violencia? ¿Debemos mirar todo el campo de la violencia o sólo una parte de ella?... La fuente de la violencia es el ‘yo’, el ego, el mí que se expresa a sí mismo de muchas maneras: en la división, en el tratar de convertirnos o ser alguien más, lo cual en sí mismo es una división del ‘yo’ y el ‘no yo’, del consciente y el inconsciente; el ‘yo’ que se identifica con la familia o la no familia, con la comunidad o la no comunidad, etc. Es como una piedra que arrojamos en un lago, las ondas se extienden y extienden, y el centro es el ‘yo’. Mientras el ‘yo’ exista en cualquiera de sus formas, sutil o abiertamente, habrá violencia. La violencia no sólo es matar a otro.
    Hay violencia cuando uno emplea una palabra agresiva, cuando hace un gesto de desprecio a una persona, cuando obedece porque tiene miedo. De modo que la violencia no es sólo la matanza organizada en nombre de Dios, en nombre de la sociedad o del país, la violencia en mucho más sutil, más profunda, y estamos investigando la profundidad de la violencia en sí misma. Cuando dice que es indio, musulmán, cristiano, europeo o cualquier otra cosa, está siendo violento. ¿Sabe por qué es violento? Porque se está separando del resto de la humanidad. Cuando se separa a sí mismo por creencia, por nacionalismo, por tradición, eso genera violencia. Así pues, un hombre que quiere comprender la violencia no pertenece a ningún país, a ninguna religión, a ningún partido político o sistema, sino que se interesa en comprender a la humanidad. JKOnline

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  2. Continuación del excrito anterior:

    La guerra, es la violencia es su máxima expresión. Donde la destrucción y la muerte, también es a su máximo nivel. Ahora, hoy, los hombres, llamados los más civilizados, lanzan miles y miles de toneladas de bombas sobre un país, Libia.
    ¿Por qué hacen esto? Lo hacen por envidia, celos, odio y miedo, por expandir sus intereses, es decir, por egoísmo. La guerra, es la acción del "yo" de una manera desenfrenada y casi demente, justamente cuando el hombre contiene su máxima energía destructiva. Sabemos justificarlo todo; y, la guerra también la justificamos. Toda justificación es infinita, pero toda negación también lo es. ¿Qué podemos hacer para que los asesinatos en masa, que es la guerra no sea? Se pueden hacer muchas cosas, pero la principal es erradicar, primero que nada, la guerra que hay dentro de nosotros. Sino, qué sentido tiene todo lo que hagamos. Sería como intentar apagar un fuego, pero a la vez darle más combustible. Por tanto, descubramos qué es lo que da vida a esa guerra, que es tan nuestra, que la llevamos todos los días para el al combate. No esperes que alguien te solucione esa guerra que hay dentro de ti, pues las bombas siguen cayendo, destruyendo las personas y toda la vida.
    Para que cese la violencia y la guerra. Mientras no haya un cambio en la moralidad, siempre habrá guerra. ¿Qué diferencia hay entre Obama y Bush? No hay ninguna, porque los dos tienen la misma moralidad. No tienen la sensibilidad desarrollada, para darse cuenta que los problemas no se solucionan con violencia, lanzando millones de bombas, haciendo la guerra. Su sensibilidad es, la del egoísmo, no importa a quiénes tenga que asesinar y destruir, la cuestión es que tienen que seguir con su vida inmoral, derrochadora y despilfarradora. Y, mientras no cambie de paradigma, la moral, seguirán asesinando a seres humanos inocentes y vulnerables. T. Segarra.
    http://tsegarsigmailcom.blogspot.com Si tienes problemas con ese enlace para acceder a mi blog, puedes entrar a mi portal poniendo en el buscador "La verdad, es libertad". O también por "Toni Segarra" viendo que coincida el enlace, que lo acompaña, con el que ya te he puesto.
    Twitter: Mussol

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