Ir al contenido principal

Sedúceme otra vez, claves para renovar la pasión



Y ahora, en edición Kindle, SEDÚCEME OTRA VEZ, un libro pensado para todas las parejas que desean recuperar la pasión, que tienen ganas de sentir ganas, que quieren recobrar esa «chispa» que estalló cuando se conocieron y se sedujeron el uno al otro.
La llegada de los hijos, las presiones laborales y sociales, las obligaciones mal entendidas... suelen ser los desencadenantes de la apatía, la pereza sexual y la pérdida del deseo. Cuando el erotismo se esfuma es imprescindible recuperar la sensualidad, la emoción, el juego y el gusto por estar juntos.
SEDÚCEME OTRA VEZ nos encamina hacia la proximidad y la cercanía emocional, de manera que podamos elaborar nuestras propias fórmulas, encontrar los aderezos adecuados para avivar la llama, y aprender a interpretar las señales físicas y emocionales de nuestro deseo sexual. También nos propone desmitificar aquella pasión volcánica que nos atrapa en los inicios de la relación y nos enseña a valorar todo lo que nos aporta el amor en su evolución, porque lo importante es volver a sentir ganas y sed del otro.
¿Te apetece descubrirlo? ¡PUES HAZ CLIC EN LA IMAGEN DEL LIBRO!

Proposiciones indecentes

Y aquí tienes también unas cuantas sugerencias que nos propone la terapeuta Flavia Limone para mantener encendida la llama de la pasión:
· Reavivar el deseo del otro implica escucharle y tomar nota de lo que le estimula. Por ejemplo: vemos en una película que la protagonista desgarra la camisa del amante, y él comenta que eso le gusta. Se guarda en la memoria o en una libreta para sorprenderle con la escena. Para no destrozar una buena prenda, puede pedírsele que se ponga una camisa vieja a la que previamente se han cosido los botones con muy poco hilo, de modo que facilite la tarea. Además de generar una situación erótica, le estamos comunicando al otro que tenemos en cuenta esas pequeñas locuras que le hacen feliz.
· Un par de cajitas en la que guardar mensajes con nuestros deseos evitará que nos pasemos la vida esperando a que el otro los adivine. Cada cual va llenando su caja de papelitos en los que ha escrito el regalo que quiere recibir alguna vez: un masaje con aceite de almendras, ser sorprendido en la ducha, despertarse con su canción favorita, untar de chocolate las zonas erógenas para que las deguste… La pareja puede acordar la frecuencia con la que abrirá la cajita del otro y hará realidad una de esas fantasías: cada semana, una vez al mes… Si se trata de un deseo que no puede ponerse en práctica en esa ocasión, se guarda de nuevo y se extrae otro.
· Una llamada de teléfono, un mensaje al móvil o un correo electrónico son vías rápidas para sorprender al otro y contarle qué le apetece hacer esa noche. El tono del lenguaje que se utiliza también es importante. No hablamos del mismo modo cuando estamos solos que delante de los niños. A veces puede ser romántico, otras picante, y no falta quien se excita cuando oye alguna obscenidad.
· Retomar algunas conductas de la primera etapa de la relación permitirá que recordemos por qué nos fijamos el uno en el otro y recuperar el lado más erótico de la historia amorosa: sentarse en la fila con menos público del cine para acariciarnos, tocarnos bajo la mesa del restaurante o en el descansillo de la escalera antes de entrar en casa…
· Se trata, en definitiva, de poner energías para que el otro se sienta deseado, amado, y que uno mismo recuerde que le gusta su pareja. Son los mensajes que revitalizan el interés mutuo y el lazo entre ambos se refuerza.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Las mujeres también echan sus canitas al aire

¿Por qué son infieles las mujeres? ¿Ya no aman a sus maridos? ¿Pueden separar amor y sexo? ¿Qué consecuencias tiene la infidelidad? ¿Hay que confesar el engaño? Con motivo de la publicación en Amazon de Chicas malas. Cuando las infieles son ellas(edición electrónica), rescato este artículo que escribí para la revista Sexologies.

Háblame sucio

Se le arrugaba el ceño a Andreu Buenafuente porque un hombre manifestaba en el testimonio enviado que fantaseaba con imaginar a su propia mujer en el centro de una reunión, desnuda e insultada por todos.

Lo repetiré hasta la saciedad: nunca hay que confundir una fantasía con un deseo real.

Sin embargo, también son muchas las mujeres que fantasean con que sus compañeros sexuales le digan frases picantes mientras están en la cama y hasta que las insulten a veces. Es lo que se denomina en inglés Dirty Talk (Hablar sucio). He aquí un ejemplo: «Me gusta que me llamen «puta» o «zorra» mientras me follan, que me sujeten por la cabeza y me impidan alzar la cara mientras practico una felación, que me peguen (fuerte, pero con moderación) y que me "obliguen" a hacer algo a lo que yo me resisto. También que me venden los ojos y no saber qué sucede a mi alrededor, ser sorprendida. Ah, me gusta la idea de ser penetrada simultáneamente por los dos sitios y lo he realizado, con ayuda de …

Nacer mujer en el siglo XXI, ¿maldición o fortuna?

Dicen que el siglo XX fue «el siglo de las mujeres», que fuimos nosotras las protagonistas de la revolución social más profunda, que fueron muchos los beneficios conseguidos y que ahora solo tenemos que consolidarlos. Y yo, como mujer, me pregunto: esas ventajas, ¿dónde están?

Nacer mujer en el siglo XXI, ¿maldición o fortuna? Imagina a un atractivo chico de 19 años que para acudir a una fiesta pide un taxi. De camino al lugar donde va a disfrutar de la noche, el chófer detiene el coche, viola al joven y lo asesina. Las redes sociales se llenan de imágenes de la víctima, la foto en la que lleva la ropa que se puso esa noche fatídica se hace viral. Y entonces, ante la perplejidad de sus seres queridos, la gente se lanza a tuitear mensajes del tipo: «Con esos tejanos tan ajustados que llevaba, ¿qué esperaba que le pasase? ¡Si lo iba buscando!»
Una agresión sexual y un estrangulamiento, una violación justificada porque los pantalones vaqueros le ceñían los glúteos. Sería deleznable, ¿verd…