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Hipatia y el esclavo


El cuerpo rodeado por la serpiente pertenece a la actriz Rachel Weisz. Es una fotografía de James White, una de las obras que se exhiben en el Museo Thyssen desde el día 19 de octubre, en la exposición “Las lágrimas de Eros”. 

Como todo el mundo sabrá a estas alturas, Rachel Weisz es la actriz que protagoniza Ágora, la película de Amenábar, que rescata del olvido la historia de la astrónoma y filósofa Hipatia. 

Nunca he encontrado el erotismo en una serpiente ni en ningún otro animal que se arrastre (más bien me causan pesadillas), aunque reconozco que la foto tiene su punto. En cambio, hay una escena muy cortita en Ágora que conecta con muchas fantasías del imaginario erótico femeninos: Hipatia disfruta de un relajante baño. De pie aguarda su esclavo Davo, secretamente enamorado de ella, con la toalla entre sus brazos. Ella surge de la bañera de mármol y se deja arropar y secar por él. Sensual, ¿eh?

Es mi deber advertir a quien no la haya visto que la película no tiene nada de erótica, salvo alguna pequeña escena como esta. Aviso para que este post no lleve a engaño.

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